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Manuel Álvarez Ortega o la búsqueda de una autonomía poética
Rodrigues-Moura, Enrique (2025): Manuel Álvarez Ortega o la búsqueda de una autonomía poética, in: Enrique Rodrigues-Moura und Guillermo Aguirre (Hrsg.), La preclara sombra de Manuel Álvarez Ortega, 1. Madrid: Devenir, S. 211–233.
Faculty/Chair:
Author:
Alternative Title:
Manuel Álvarez Ortega: The Quest for Poetic Autonomy
Title of the compilation:
La preclara sombra de Manuel Álvarez Ortega
Corporate Body:
Fundación Manuel Álvarez Ortega y Fundación Devenir, Poesía y Ensayo
Publisher Information:
Year of publication:
2025
Pages:
Edition:
1.
ISBN:
978-84-18993-44-2
Language:
Spanish
Remark:
Abstract
Manuel Álvarez Ortega escribió no pocos poemarios y pintó algunos cuadros. Los primeros fue publicándolos con el tiempo, los segundos los mantuvo alejados del espacio público. A la vera de los setenta años, Manuel Álvarez Ortega comenzó a reunir sus poe¬mas en un libro, que apareció puntualmente en 1993 y con un título transparente: Obra poética (1941-91). Desde la atalaya cronológica de cierre de obra, Álvarez Ortega pulió no pocos versos de libros ya publicados y dio a conocer por vez primera once poemarios inéditos, lo que otorgó al conjunto impreso de poemas el carácter de obra definitiva, testamentaria. Tras 1993, la vida le concedió más años a Álvarez Ortega y fueron apareciendo más poemarios, no demasiado extensos, de versos muy pulidos, y dos de ellos anunciadores de una clara conciencia de quien se enfrenta a la despedida final: Ceniza son los días (2011, escrito a partir de 2008) y Ultima necat (2012, escrito a partir de 2009). Ambos libros se presentan como elegías y ciertamente lamentan la acechanza de la muerte, y recrean un pere¬grinar último del infausto protagonista, versificado por un doliente yo poético. Desde un punto de vista formal, ambos poemarios se espejan de forma simétrica: treinta poemas divididos en tres partes iguales (I, II y III) y cada poema, a su vez, estructurado en cuatro estrofas escritas en prosa que se extienden, cada una, por dos líneas y media. Se trata de una preocupación formal que ya asomaba de forma tangible, en sus líneas programáticas, en Intratexto, libro que reúne su pensamiento metaliterario y que fue elaborado entre 1959 y 1997, entre Córdoba y Madrid, las dos ciudades esenciales de su periplo vital: «El texto escrito, más allá de su significación, comunica, además del esquema de su propia estructura, el código ideográfico de las tensiones del poeta» (Intratexto, 1997, p. 27). Inevitablemente, tan cuidada y geométrica forma de estos poemarios condiciona tanto la escritura como la lectura. [...]
Y es en este viaje físico o intelectual, en este naufragio de un «barco a la deriva» o de un «velero varado en un arenal» (Ceniza, 2011, pp. 35 y 46), en el que se incrustan con fuerza los poemarios postre¬ros de Manuel Álvarez Ortega: «la poesía es una vía de exploración», una «forma de aprehender la realidad y su misterio», un anhelo de «clarificar el fin último de la transcendencia del hombre» (Intratexto, 1997, pp. 54, 53 y 43). Desprendidos de toda parafernalia supuesta¬mente biográfica, «de una existencia anterior», echados de sí al papel, arrojados al público lector, los versos de Álvarez Ortega se agarran, embalados en la metáfora del viaje con naufragio, a su mismidad autogerminadora de significados; a veces incluso por medio del «azar, lo imprevisto» (Intratexto, 1997, pp. 26 y 37). Ya sea el «continuo naufragio» (Ceniza, p. 15) o el «náufrago en la tierra» (Ultima necat, 2012, p. 25), ambas referencias a esta metáfora son formas de viven¬ciar la existencia, el ser, si bien por medio del fracaso. El sustrato de la aventura incierta, con la seria posibilidad de un fracaso, es la base cognitiva que mantiene la comunicación entre poema y lectores. El yo poético de Álvarez Ortega renuncia a la casuística emocional de su experiencia vital y se refugia en estructuras literarias avaladas por la poética clasicista: «orden de relaciones y transformaciones», «código de señales», «conjunción de elementos con cuidado elegidos», «supuesto juego de símbolos, convencionales o no, descompuestos y recompuestos en otro orden» (Intratexto, 1997, pp. 33, 34, 44 51). Hay un sur con su heredad, que se abandonó hace luengos años y al que se vuelve mucho tiempo después, y el viaje ha sido largo, como la vida, con su inherente fracaso o naufragio, que incluye las dudas sobre si sus versos serán recordados.
Manuel Álvarez Ortega escribió no pocos poemarios y pintó algunos cuadros. Los primeros fue publicándolos con el tiempo, los segundos los mantuvo alejados del espacio público. A la vera de los setenta años, Manuel Álvarez Ortega comenzó a reunir sus poe¬mas en un libro, que apareció puntualmente en 1993 y con un título transparente: Obra poética (1941-91). Desde la atalaya cronológica de cierre de obra, Álvarez Ortega pulió no pocos versos de libros ya publicados y dio a conocer por vez primera once poemarios inéditos, lo que otorgó al conjunto impreso de poemas el carácter de obra definitiva, testamentaria. Tras 1993, la vida le concedió más años a Álvarez Ortega y fueron apareciendo más poemarios, no demasiado extensos, de versos muy pulidos, y dos de ellos anunciadores de una clara conciencia de quien se enfrenta a la despedida final: Ceniza son los días (2011, escrito a partir de 2008) y Ultima necat (2012, escrito a partir de 2009). Ambos libros se presentan como elegías y ciertamente lamentan la acechanza de la muerte, y recrean un pere¬grinar último del infausto protagonista, versificado por un doliente yo poético. Desde un punto de vista formal, ambos poemarios se espejan de forma simétrica: treinta poemas divididos en tres partes iguales (I, II y III) y cada poema, a su vez, estructurado en cuatro estrofas escritas en prosa que se extienden, cada una, por dos líneas y media. Se trata de una preocupación formal que ya asomaba de forma tangible, en sus líneas programáticas, en Intratexto, libro que reúne su pensamiento metaliterario y que fue elaborado entre 1959 y 1997, entre Córdoba y Madrid, las dos ciudades esenciales de su periplo vital: «El texto escrito, más allá de su significación, comunica, además del esquema de su propia estructura, el código ideográfico de las tensiones del poeta» (Intratexto, 1997, p. 27). Inevitablemente, tan cuidada y geométrica forma de estos poemarios condiciona tanto la escritura como la lectura. [...]
Y es en este viaje físico o intelectual, en este naufragio de un «barco a la deriva» o de un «velero varado en un arenal» (Ceniza, 2011, pp. 35 y 46), en el que se incrustan con fuerza los poemarios postre¬ros de Manuel Álvarez Ortega: «la poesía es una vía de exploración», una «forma de aprehender la realidad y su misterio», un anhelo de «clarificar el fin último de la transcendencia del hombre» (Intratexto, 1997, pp. 54, 53 y 43). Desprendidos de toda parafernalia supuesta¬mente biográfica, «de una existencia anterior», echados de sí al papel, arrojados al público lector, los versos de Álvarez Ortega se agarran, embalados en la metáfora del viaje con naufragio, a su mismidad autogerminadora de significados; a veces incluso por medio del «azar, lo imprevisto» (Intratexto, 1997, pp. 26 y 37). Ya sea el «continuo naufragio» (Ceniza, p. 15) o el «náufrago en la tierra» (Ultima necat, 2012, p. 25), ambas referencias a esta metáfora son formas de viven¬ciar la existencia, el ser, si bien por medio del fracaso. El sustrato de la aventura incierta, con la seria posibilidad de un fracaso, es la base cognitiva que mantiene la comunicación entre poema y lectores. El yo poético de Álvarez Ortega renuncia a la casuística emocional de su experiencia vital y se refugia en estructuras literarias avaladas por la poética clasicista: «orden de relaciones y transformaciones», «código de señales», «conjunción de elementos con cuidado elegidos», «supuesto juego de símbolos, convencionales o no, descompuestos y recompuestos en otro orden» (Intratexto, 1997, pp. 33, 34, 44 51). Hay un sur con su heredad, que se abandonó hace luengos años y al que se vuelve mucho tiempo después, y el viaje ha sido largo, como la vida, con su inherente fracaso o naufragio, que incluye las dudas sobre si sus versos serán recordados.
Peer Reviewed:
Yes:
International Distribution:
Yes:
Type:
Contribution to an Articlecollection
Activation date:
August 5, 2026
Permalink
https://fis.uni-bamberg.de/handle/uniba/116584